miércoles, 15 de agosto de 2012

Te extraño tanto... cómo me gustaría que leas todo lo que te escribí, todo lo que te escribo, como quisiera darte todos los abrazos equivalentes a las lágrimas que lloré cuando te fuiste. Como me gustaría haber gritado como grité, gritándote que te amaba, en la cara, mientras me mirabas. Gritándote que no me ibas a soltar, que no te ibas a ir y que te ibas a quedar al lado mío, para seguir creciendo juntos, para seguir viviendo cosas, para seguir escuchando ésas risas, ésa voz tan dulce. Amigo, no sé dónde estás, no sé si te voy a volver a ver, y aunque es lo que más quiero desde el día que te fuiste sé que querer no es poder, sé que el riesgo de no volver a verte, está... y me gustaría volver el tiempo atrás para agarrarte y no soltarte, para apretarte y no dejarte ni respirar de la fuerza de ése abrazo que tanto quiero, que tanto espero. Es increíble la vida, no estoy lamentándome, juro que si intento ser feliz hoy en día es gracias a vos, pero es tan rara la vida... y es inevitable no pensarlo, inevitable ver como el tiempo pasa y pasa, como todos vamos creciendo, como seguimos pasando cosas juntos, como seguimos riendo, como seguimos compartiendo cosas que deberíamos estar compartiendo con vos... Pasé dos cumpleaños tuyo sin vos, pasé tres cumpleaños míos sin vos, pasé tres días del amigo sin vos, pasé fechas, días importantes, pasé días normales, pasé risas, pasé llantos, pasé gritos, pasé ataques de nervios, pasé ataques de extrañarte, pasé noches sin poder dormir pensando en tu cara, pasé muchas otras llorando porque no me acordaba de tu sonrisa, de tu piel, de tu voz, de tu risa a carcajadas. "No sé si me explico, estoy cansada, estoy harta de vivir, huyendo de pasado." pasé mañanas, tardes, noches llorando porque te extrañaba, tardé mucho en entender que no tenía que llorarte más.

"La muerte, tan remota a ésta edad, tan injusta... Cuando se muere alguien a quién amamos mucho, algo de nosotros se va con él y él nos deja infinidad de cosas suyas."
Ya no te veo llegar al colegio, no te veo paseando por la calle, no te veo en la puerta de mi casa como todos los veranos, no te veo compartiendo cosas conmigo, no te escucho reír, no te escucho llorar, no te escucho gritar, no te escucho, no te veo. Pero tus palabras siempre van a rondar en mi corazón, ésas palabras me van a defender de muchas tormentas y van a hacer la fuerza que va a crecer día a día, casi increíble. Pero sos lo que me mantuvo y me mantiene en pie cuando mi mundo se viene abajo, lo fuiste en vida, y lo vas a ser siempre en mi corazón. Siempre me vas a dar la fuerza para sonreír, aunque ya no tenga ganas. Siempre que lloré por vos, después sonreí, porque entendí que toda tu alegría no va a terminar, y no voy a permitir terminarla yo, vas a estar siempre en mi... Te lo prometí, ¿No? Entonces tengo que hacerle honor a tu nombre, a tu persona y sonreír aunque el cielo esté gris y yo esté en el medio de la tormenta, porque sé, que el sol, después de todo, siempre vuelve a salir. Recordándote, así, es cómo te devuelvo la vida y no voy a dejar de hacerlo nunca, sos mi ángel y siempre vas a hacerlo...


Te amo.

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