Cada palabra que le dedico a tu memoria es como un "adiós" para siempre. Quiero que mi alma alcance el descanso eterno, porque siempre llueve y sin invierno, no hay nada que me acerque de nuevo la paz que pare éste desastre. Siento que lo pierdo todo, te echo de menos, me quedé vacía y sólo lloro. Mi corazón se rompe en trozos, mi vida se va contigo a un lugar que desconozco. Sólo quiero creer que volverás, pienso volver a tus brazos, sólo pido un abrazo más, un te quiero sincero que salga de tus labios.
La esperanza sólo existe si no aceptas el adiós, quiero creer en Dios, aunque quizás no existe.
Me siento vacía, necesito dejar de estar triste. Lágrimas en soledad, gritos en silencio, sonrisas para ocultar lo que en verdad llevas dentro. Tengo miedo y lloro apoyada sobre una almohada, porque siento que el tiempo va más lento y nunca para. Sonrío aunque mi corazón esté triste, busco algo en algún lugar que hoy ya ni existe. Me siento atada, sin fuerzas para hacer nada, me paro a pensar y a ver como el tiempo se me escapa. Mis ojos me delatan aunque intento hacerme la fuerte ocultando éstas lágrimas. A veces el sol se va para que se cubran las nubes y vuelve la tristeza de la felicidad que nunca tuve. Se desespera el alma entera, no sonrío, todo lo que quiero es que aparezcas a mi lado.
Estoy cansada de no saber vivir de ésta manera, no sé si volverás pero sigo en la espera.
Cuando las cosas no van del todo bien, cuando me siento vencida y por caer, te necesito a mi lado. Cuando se quiebra en pedazos mi alegría y está de cuestas treparme por la vida, te necesito a mi lado.
No encuentro otro modo de seguir, pienso en ti y lo demás está de más.
Cuando pienso en ti, mi cuerpo recupera mi alma.

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